Aborto.

Ya que estamos con la moda de las marchas, me pregunto: ¿por qué nadie hace una marcha pro- aborto? Sí gente, hasta donde recuerdo, en octubre del 2013, fue violado nuestro derecho a decidir sobre nuestro cuerpo y lo que sucede dentro de el; es que a nadie le indignó que las mujeres no tengamos quien nos represente en la Asamble Nacional. Yo tengo el sentimiento de que a las únicas mujeres que se representan en ese lugar es… a las que tienen un asiento ahí, o sea, ellas mismas. ¿Y el resto de nosotras?

Personalmente defiendo el aborto en cualquier circunstancia, pero ya que existen muchos tabúes alrededor del tema, me voy a enfocar en lo socialmente “aceptable”:

Es injusto que una mujer deba cargar con el fruto de una violación (tenga o no discapacidad mental), si a esto aumentamos que muchas de las violadas son menores de edad; pero si ni con el sexo concentido, ninguna menor quiere parir ¿qué les hace pensar que una violada va a querer? Hablemos también de las secuelas psicológicas que deja una experiencia como estas, a cualquier edad y en cualquier condición social, a la mujer se le obliga a auto sanarse y sentir afecto por algo que jamás quiso en su vida. Se le castiga a ella por el crimen que cometió un bruto, que no es más que el producto de una sociedad ignorante y machista; se le obliga a ella a llevar una carga que es el resultado de hogares curuchupas en donde a la niña le enseñan a sentir vergüenza de su vagina y al varón le dicen que saque el pene donde se le antoje.

Como madre de tres hijos, cuando tuve el último decidí tomar la responsable decisión de ligarme ya que física y mentalmente era suficiente, sin contar el factor económico y más de un médico me explicó que este método no era 100% efectivo ¡ah! y además me explicó mi obstetra, que debo hacerme un chequeo cada 3 años, más o menos, para ver si ningún conducto ha crecido para dar paso a un óvulo; hace un año tuve un atraso en mi periodo, lo primero que hizo la ginecologa fue una prueba de embarazo y esa fue una hora muy larga, vi con decepción que, en el caso de estar embarazada, la ley y quienes callaron cuando puedieron cambiarla, me estaban obligando a parir cuando yo había decidido no hacerlo más. Y sí, podía optar por un aborto clandestino, pero eso significaba que debía arriesgar mi salud o hasta la vida y dejar a 3 niños en la orfandad. Claro, muchos podrán decir que si no quiero volver a parir debo cerrar las piernas, con lo que solo se demostraría una vez más que a la mujer se le castiga con el parto el hecho de disfrutar de su sexualidad; como cuando una mujer soltera o una adolescente pare y la gente tarada dice que ojalá le duela para que no vuelva a abrir las piernas… La mujer, casada o soltera, puta o puritana, siempre llevará las de perder en cuanto a su vida sexual y reproductiva. Por suerte el resultado fue negativo, solo un problema ovárico, nada que un pequeño tratamiento no solucionara.

En el caso de que se detecte una malformación o problema grave de salud en el feto, la madre debería poder optar por un aborto; sí, es verdad que todos defendemos y apoyamos las causas pro capacidades especiales, es verdad que se debe respetar su espacio y promover la inclusión, pero si una mujer o una pareja no desea traer al mundo un hijo con problemas de salud física y mental, pues debería estar en todo su derecho a terminar con el embarazo y más si su situación económica, psicológica y emocional, no le da para afrontar semejante situación por muchos años; quienes continúen con el embarazo que se les dé todos los aplausos posibles pero que no se condene a quien no desea o no se sienta capaz de cargar con semejante peso.

Por otro lado he visto que el aborto se habla entre dientes, cuando una mujer lo hace, se la condena pero la gente no levanta mucho la voz… bueno, no tanto como cuando se convierte en madre. En más de una reunión y más de un “baby shower”, sobretodo de madres solteras, he escuchado: “No le deseo esto ni a mi peor enemigo, esto es una desgracia, lo peor que puede haber, pero un hijo es una bendición”… ¡¿En serio?! Censuramos la maternidad pero no queremos que existan madres que descarguen su frustración con los hijos; desde pequeños escuchamos de nuestros propios padres que los hijos arruinan la vida, de paso nos dejan clarísimo que arruimos la de ellos, pero no queremos que gente desinformada y desorientada tome la decisión de abortar y que cuando no puede o siente miedo a ser juzgada, traigan hijos condenados al maltrato y a cargar con la humillación que recibieron sus madres, ah y de yapa a pagar las culpas de los desgraciados padres.

En lugar de castigar a las mujeres por abortar, me pregunto: ¿Alguna vez se le ocurrió a alguien castigar el abandono? Porque si la mujer debe preocuparse por cerrar las piernas, el hombre debe preocuparse por guardar el pene en sus pantalones; se imaginan cuántos hombres irían a los juzgados a diario a exigir una prueba de paternidad y que se les permita hacerse cargo de sus hijos, si tuvieran que pagar una pena de 5 años en prisión por las secuelas que deja el abandono. ¿Qué, no sabían que el abandono deja marcar imborrables en los seres humanos durante toda su vida? Pues sepan que así es, sobretodo en una sociedad donde no se invierte en apoyo y ayuda psicológica para los padres e hijos producto de esto.

Y me van a perdonar pero yo prefiero un aborto a dar una moneda en la calle o a ver un número más en las estadísticas de lesiones y muertes por maltrato infantil, porque somos nosotros los creadores de esos monstruos frustrados que asesinan a sus hijos a golpes, nosotros les enseñamos, al desvalorizarlas, a desvalorizar a sus hijos y dejarlos en manos de padrastros o parientes maltratadores. Prefiero a una mujer arrepentida de haber abortado que a un niño abandonado en manos de abuelos cansados o parientes abusadores. Les encanta hacer seguimiento de quien quiere un aborto y joden hasta lograr que no lo haga, pero cuando nace la criatura todos a viva voz dicen: “Que vea lo que hace con su muchacho”. “¿Quién la mandó a parir?”. “¿Yo por qué voy a darle una mano? Ese no es mi problema, que vea cómo le da de comer”. “Bien hecho que no tenga, para que vea en lo que se metió”. “Es el colmo como tiene viviendo a esa criatura”. “Si no tienen ¿para qué paren?” y así infinidad de frases hermosas de los defensores de la vida en el vientre materno, porque cuando el muchacho sale, deja de ser una vida a la cual cuidar, ahí ya es un estorbo, es una lacra social, lo que antes llamaban… ¿cómo era la palabra?… ¡ah si! Es un bastardo, pero no lo digan en voz alta porque ya pasó de moda y se oye feita.

Existen mujeres que por recurrir a un aborto clandestino, dañaron su útero, ya que obviamente a muchos no les interesa hacer bien su trabajo, no hay ley que proteja a las pacientes; pasan los años y sienten que están listas para afrontar la maternidad, su situación cambia, así que deciden ser madres pero resulta que deben tener varias perdidas o varios bebés prematuros muertos para lograr el objetivo, nosotros como sociedad inquisidora que no ha garantizado su derecho a un aborto seguro, somos los culpables de esos bebés perdidos y muertos.

Es que ni siquiera, luego de que las callaron en la Asamblea, fueron capaces de proponer otras formas de ayudar a las mujeres que se ven obligadas a parir. ¿A alguien se le ocurrió proponer un sistema de ayuda psicológica para las víctimas de violación? ¿un sistema de cuidado e inclusión a los niños producto de esta brutalidad, que garantice su normal desarrollo y acceso a su derecho a una infancia saludable? ¿se les pasó por la mente penalizar el abandono? ¿incluir dentro de la educación sexual, al abandono como una aberración, igual al aborto? ¿un sistema en el que se eduque a la sociedad para proteger a su propia especie? y no sé si se me pasa alguna otra alternativa, pero no veo que hasta el día de hoy, las mujeres que nos representan, presenten alternativas al aborto, proyectos que incluyan a las “fracasadas” que se embarazaron, porque no nos hagamos los tontos, eso es lo que piensan las personas al ver a una mujer joven con panza; solo cuando están rozando la edad de peligro para un embarazo las andan apurando. Las mismas mujeres quieren decidir sobre cuando las otras pueden o no parir, cuando es aceptable su embarazo y si tienen derecho o no a abortar.

Nos pasamos la vida esperando a que los hombres hagan leyes a favor de nuestra integridad… y nosotras, ¿cuándo nos vamos a dar los derechos que merecemos?

La ley dice que la vida se debe cuidar desde la concepción, pues yo no veo que se cuide la vida de un ser humano desde que nace hasta su vejez; se cuida más la vida de un perro, solo que me digan que la importancia de la vida termina en el parto. No seamos hipócritas y dejemos que cada quien tome su decisión. No digan que está mal el aborto si cuando una hija se embaraza, pasa el resto de su vida humillada por su propia madre, excluida por sus amistades y una sociedad que le dice que ni para limpiar baños sirve ya. ¿Cómo le garantizan un futuro a esos niños si les cierran las puertas a las “indecentes” madres? ¿En serio se creen el cuento de que están defendiendo la vida?

Nosotras las mujeres somos nuestras peores enemigas cuando callamos, cuando señalamos, cuando escondemos las ideas y cuando nos llenamos de prohibiciones.

No veo ni una sola marcha, exclusivamente hecha para las víctimas del aborto clandestino y las que van para allá, porque esto sigue sucediendo y a diario, pero tanta es la represión que ni siquiera se habla constantemente en los medios, es como si se botara la basura… a nadie le interesa informar y saber cuánta se ha botó. ¿Quién sale a exigir respuestas y la despenalización de una práctica que, con garantías, puede salvar miles de vidas? Creo que nadie se pone a pensar que esta es otra forma de maltrato, mata igual que la golpiza del novio o el marido, deja heridas irreversibles como las de un violador o un agresor celoso que apuñala o rocía ácido sobre su víctima.

Dejemos de esperar a leer las estadísticas archivadas de las mujeres que mueren por causa de un mal aborto y salgamos a defender nuestro derecho a vivir; salgamos a reclamar que, por medio de las asambleistas, se haya hecho callar a casi 8 millones de mujeres (incluyo hasta a las que están en contra, igual son mujeres que deben ser escuchadas) y cada día ese número aumenta. Salgamos, organicemonos y logremos algo.

http://www.ecuadorencifras.gob.ec/wp-content/descargas/Libros/Socioeconomico/Mujeres_y_Hombres_del_Ecuador_en_Cifras_III.pdf

http://www.ecuadorinmediato.com/index.php?module=Noticias&func=news_user_view&id=2818749824

http://www.eluniverso.com/noticias/2013/10/18/nota/1598441/presidente-correa-pide-sanciones-ap-sus-asambleistas-que

http://labarraespaciadora.com/actual/la-familia-ecuatoriana-o-el-arte-de-amar/

http://elecuatoriano.net/2015/03/16/ecuador-reducir-la-mortalidad-materna-con-el-plan-familia-y-penalizando-el-aborto/

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