¿Por los derechos de los niños o por mi derecho a odiar?

Se puede decir que, la de hoy, es una entrada poco trabajada…; Es la copia de un par de comentarios que escribí en Facebook. Mi intensión, no es la de hacer cambiar de opinión a nadie, solo quiero expresar lo que pienso y que analicemos un poco las bases de nuestras opiniones; sería mejor decir: “No estoy de acuerdo con tal cosa, porque no y punto”. A veces no necesitamos justificarnos tanto.
Un tema extenso… extensísimo de tratar, este de permitir a las parejas homosexuales que adopten; solo me queda la inquietud: Si hablamos de valores y moral: los ladrones, los borrachos, los drogadictos, los golpeadores, los infieles, los pedófilos, los asesinos, los coimadores, los mentirosos, los bochincheros y e.t.c., e.t.c. gente dañina… ¿fueron criados por gays?
Si hablamos de relaciones gays, nadie hace de hombre y nadie hace de mujer, son dos hombres o dos mujeres que mantiene una relación sentimental; los estereotipos y ciertos gays se han comido el cuento de que alguien debe hacer el papel de hembra o macho, cosa que es falsa.
Nos encanta decir: Yo estoy de acuerdo, pero la sociedad… Me pregunto: ¿Quién hace a la sociedad? Yo tengo un pensamiento de tolerancia y respeto, por lo tanto crío a mis hijos en ese principio, yo que soy parte de la sociedad, estoy criando a tres miembros de la sociedad que jamás lastimarán, ni juzgarán a un niño/a de un hogar gay, así como no se critica cuando vienen de hogares de padres separados, de hogares con maltrato doméstico, de hogares con problemas de drogas legales e ilegales y e.t.c.
El materialismo está dado de una manera fortísima en la gran mayoría de hogares y no tiene nada que ver con la orientación sexual, más bien es cuestión de costumbres que arrastramos heteros y homos; y no hablemos de los abusados sexuales en los orfanatos y las secuelas que dejan en una persona el criarse en un lugar de acogida, donde a los 18 años los botan como perros porque no hay una ley que los protega como grupo vulnerable, después de esa edad.
Se trata de nosotros, los que tenemos plenos derechos, por encajar en lo que la sociedad nos dicta, los que permitimos y los que enseñamos a ignorar el principio, el valor y el derecho máximo del ser humano: Respeto con apoyo.

Como cuando las cifras decían que el VIH era exclusivo de los gays y resultó que los heteros la emparejaban; como cuando las cifras, luego, dijeron que el VIH era exclusivo de prostitutas y promiscuas, y las vírgenes que se casaron, comidas ese cuento, resultan ser la población más alta de infección; como cuando las cifras decían que lxs hijxs de madres solteras eran más propensos a la delincuencia y al abuso, y resulta que muchas personas valiosísimas somos fruto de madres solteras; como cuando las cifras decían que los padres sollteros eran una aberración más grande que las madres solteras y lxs chicxs terminaban en hogares de acogida ya que criarse solo con abuelos, tíos, hermanos, primos, e.t.c, era tambien muy malo y las cifras lo corroboraban; como cuando las cifras decían que los afrodescendientes eran más propensos a la vagancia, violencia y a la delincuencia, y el KKK era el grupo más sádico y bandálico, conformado por caucásicos; como cuando las cifras decían que la fertilización in vitro creaba futuros psicópatas o niñxs incapaces de tener una vida normal porque los “padres” (ya que para colmo no era reconocida su genética) estaban retando a la naturaleza o peor aún a un dios y resulta que desde la década del ´80, millones de personas han contribuido al mundo desde su creación en un tubo de ensayo; como cuando las cifras decían que las parejas interraciales no eran aptas para tener hijxs porque les crearían traumas, además de problemas para relacionarse con el mundo y resulta que, gracias a que abolieron esa absurda ley, hoy somos un maravilloso mundo de mestizos; como cuando las cifras decían que una pareja no podía adoptar a niñxs de diferente raza a la suya ya que crearían problemas de identidad, qué les dirían a esos niños cuando vieran que eran diferentes, eso no les permitiría nunca formar un hogar, ni siquiera entablar una relación sana con nadie y resulta que, otra vez gracias a que abolieron esa ley, hoy en día miles de vidas se han salvado; como cuando las estadísticas decían que lxs niñxs con madrastras o padrastros constituían el mayor número de abusados psicológicos, físicos y sexuales y resulta que muchos tuvieron un mejor desarrollo en un hogar así; como cuando las cifras decían que los ateos son satánicos y odian al mundo, y resulta que los países que se acogieron a esta corriente bajaron sus índices de violencia y de disparidad social… Vaya! Hay miles de cifras volando por ahí…
No soy ingenua, sé que hay de todo suelto en nuestro mundo y entodas las condiciones, por esa razón sé que TODO no es culpa de la orientación sexual, del credo, de la posición social, de la raza, de la edad y miles de diferencias más que hacen a nuestro mundo tan increiblemente diverso. La culpa es nuestra, de los que llegamos a tener una vida socialmente aceptable y no se nos pega la gana de trabajar en un cambio, en desarrollar un programa de ayuda para quienes deben superar traumas, en derrumbrar estereotipos, en ayudar a superarse al resto y no es que no se tenga el dinero ni el tiempo: tengo tres hijos y mi obligación es que sean tres golpeadores menos, tres intolerantes menos y mucho más.
Alguien cercana a mí, tenía una amiga que era prostituta y que por desesperación quería volver a esa vida? Esa persona no es una fundación, ni un millonario filántropo… pero como amiga decidó trabajar en ella, no la apartó de su hogar porque las cifras dicen que esa gente reinside y contamina los hogares; no, empezó desde abajo con un trabajo modesto y ha llegado muy lejos ahora … fue un trabajo en equipo: porque quien la ayudó tenía una amistad que trabajaba en algún lado y sin saber nada de ella, solo le consiguió la entrevista para que demuestre sus capacidades.
Otra persona cercana, piensa: “Qué pasaría si mi maternidad estuviera en manos de un examen psicológico, un estudio sobre mi educación y crianza, y de las cifras… Sabes qué? Se llevarían a mis hijos lejos de mi, porque las cifras avalan que soy una persona no apta para criar niños emocional, psicológica y físicamente sanos.
Hija de madre soltera, luego tuvo padrastro, tuvo lo material, luego tuvo necesidad, fue madre soltera, dentro del grupo de riesgo en cuanto a edad, se casó muy joven, no tiene estudios universitarios, no tiene una vida cómoda y además no trabaja… Las cifras, tooodas, están en su contra. Pero ella no olvida que fue o que es parte de las cifras que la estigmatizan, hay que recordarlo para ayudar a otrxs a que no sean parte de las mismas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s