Mientras no se trate de mujeres…

He pensado, durante toda la semana, sobre qué escribir; y me he encontrado en un dilema ya que hay temas que vale la pena tratar, así que supongo que serán uno por vez. El que escogí hoy, me viene dando vueltas desde hace años, pero es hasta ahora que los hechos me han creado un peso enorme, difícil de llevar y pretender que no suceden.

Muchas personas piensan (con desagrado) que soy Feminista, pero la verdad es que soy alguien que nunca estará de acuerdo con las injusticias en contra de nuestro propio mundo y nuestra propia especie.

Casi a diario leo y comparto artículos sobre diversidad de temas: intereses propios, denuncia, consejos, actividades, orientación, estudios, e.t.c., de cosas que nos ayudarían a entender las necesidades de quienes, hasta el día de hoy, son estigmatizados por circunstancias ajenas a su voluntad; la gran mayoría creo que ni las ve, a algunos les gusta, hay quien las comparte y rara vez las comentan.La cuestión es que, en varias conversaciones, he visto una mueca o escuchado un tono agridulce en la frase: “Eres feminista”; como si alguien revisara tu recorrido, te dice que le agradas, está bien lo que piensas, es bueno intercambiar ideas, pero: “Eres feminista”.

Estoy a favor del amor igualitario, respeto al colectivo LGBTI, discuto con otras personas la lucha que llevan, comparto publicaciones de sus actividades, información que pueda ser útil para que la sociedad abra su mente, enseño a mis hijos el respeto a las diversas expresiones de amor. Y nunca, por muy en desacuerdo que estén mis interlocutores, nunca he escuchado: “Pero defiendes a los gays” o: “Ah, eres gay”.

En mis embarazos, siempre autoricé que se me hagan los exámenes de VIH, dono sangre y solicito que se hagan los análisis de rigor, he conocido y compartido con personas que padecen la enfermedad, me gusta informarme y compartir con el resto esos datos para crear conciencia, tolerancia, cuiden su salud o ayuden a quienes lo necesiten. Y, otra vez, nunca me dijeron: “Debes ser portadora”.

Y nunca han asumido que tenga cáncer de mama, hijos con autismo o síndrome de Down, que sea refugiada, judía, palestina, socialista, indigente, abortista, e.t.c., e.t.c., e.t.c. Desde adolescente y a lo largo de estos años, siempre hablé o investigué sobre estos y otros temas más; y simplemente a nadie pareció importarle y menos ofenderle. Pero cuando hablo de niñas secuestradas, sin acceso a salud y  educación, obligadas a contraer matrimonio, que en estadísticas sobre analfabetismo, maltrato, acoso y comercio sexual, representan los número mas altos… Entonces ahí, solo ahí, sí tenemos un problema; puedes hablar sobre todos los Derechos Humanos pero no los mezcles con las mujeres, porque entonces eres feminista, pero feminista a manera de insulto.

Y el problema social con las mujeres es latente; alguna vez, entre todas las “sandeces” que comparto a diario, puse una publicación sobre lo que debemos enseñarles y decirles a las niñas, para romper con esa “tradición” malsana de que sea la mujer la primera y gran machista de la sociedad; y alguien tuvo el descaro de reclamar: ¿Por qué pones eso, si tu no tienes hijas?… ¡¿En serio?! Primero: Gente como él, fue responsable de la muerte de Kitty Genovese, “como no me sucede a mí, pues no me importa ayudar a nadie más ni crear conciencia para esa ayuda”. Segundo: tampoco tengo hijos con autismo, cáncer, VIH, LGBTI, abusados o acosados, víctimas de guerra y más cosas, pero ningún reclamo ha venido de esa persona, respecto a esos otros temas; es obvio que le molestan porque considera que crear conciencia es un pretexto para llamar la atención, así que debe ignorar todo, pero cuando el título huele a mujeres + derechos o mujeres + defensa, eso sí que no lo puede ignorar y tiene que atacar a la “feminista” que insulta y hiere la sensibilidad de las tradiciones “quemeimportistas” de los buenos usuarios de las redes sociales.

“No hay que ser la causa para defender la causa” reza un dicho por el cibermundo. Y no, no soy feminista, es solo que tanto hombres como mujeres, han convertido a las segundas en una población vulnerable; si tanto odian el feminismo o a las mujeres que defienden sus derechos básicos, pues dejen de hacerlas mártires; en vez de golpearlas, ignórenlas; denle salud y educación para que no tengan pretextos de considerarse víctimas del sistema; luchen por igualdad laboral y salarial para que no los tengan como burros de carga; porque cuando una les pare, tienen que renunciar al gustito de una farra o tomarse un traguito a escondidas, porque el sistema machista le enseñó que, una vez parida debe exprimir al burro de carga; dejen que las “diabólicas” niñas tengan infancia para se acabe esa “alcahuetería” (como lo llaman muchos) de Feminismo.

Y por favor, si son personas que solo se interesan por el bienestar de unos pocos, hagan todo lo anterior por los niños que viven una situación frágil, porque también sería una “alcahuetería” tener que luchar por sus derechos algún día.

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Del largo de la falda y otras Medidas de intelecto y moral.

Llega el muchacho contento a presentar a la novia con la familia, en general, todos felices, pero la tía y la prima han encontrado un ENORME problema en esa muchacha: ¡Usa minifalda! Obviamente no es digna de saludar; la prima ve que esa mujer usa jeans ajustados y escotes… Definitivamente, el debe conseguir una mujer tapada que odie el exhibicionismo… alguien como ella. A la exhibicionista, no le da la gana de estar en una relación caótica, decide que ambos solo tienen buena química sexual, lo convierte en lo que los gringos llaman: “fuck buddy”, y lo hace porque fue el primero con el que tuvo sexo y es el único que le inspira confianza porque no tiene ninguna enfermedad venérea, el problema es que un día fallan las cuentas, falta el condón y las ganas son enormes ¡BUM! Embarazo a la vista, obvio, las perras como ella siempre terminan embarazadas; entonces la prima tapada y el “fuck buddy” dan su veredicto: se embarazó de unos 20 tipos, con esas minis, con esos jeans y esos escotes, usted también lo pensaría. Definitivamente, la mujer perfecta para su primo, es ella misma. No se diga más, mientras la exhibicionista es castigada por relegar a “fuck buddy” al inocente muchacho, la prima ocupa el lugar que desde hace tiempo es suyo, empieza una relación con un amor tan grande que se revuelca con el. Como ella no usa mini faldas, ni jeans ajustados, ni escotes, pues está excelente que cometa incesto con un hombre que va a ser padre. El muchacho decide que quiere formar un hogar “respetable”, decide hacer “bien” las cosas y se casa con la exhibicionista, quien una vez casada sube de status, ya no se le puede castigar ni pensar mal de ella, de perra a esposa… ha sido premiada a pesar de sus desfases. El defiende energicamente la intachable moral de su prima y no es para menos, ella nunca se destapó fuera de la cama de el y además es una dama que se guarda muy bien sus aventuras, por lo tanto merece que la proteja y lo niegue todo. La esposa, en cambio, prefiere hablarle con lujo de detalles acerca de su vida amorosa: desde el primero, el intermedio y hasta el último novio; desde el que le robó el primer beso, el que le enseñó a besar y el que la besó de verdad; desde el que le tomó la mano, el que la abrazó y el que le cogió la teta; desde el que le sacó un suspirito, el que la hizo mojar y el que le enseñó lo que es sexo telefónico; y así tantos “desde y hasta”… sí, hasta que llegó el, TODO lo sabe el, incluso cosas que ni la madre, ni la más cercana de las amigas, ni el mejor amigo sabrán nunca; ha sido directa porque no quiere esconderse de las amistades ni declinar invitaciones por mantener ocultas ciertas cosas, además no piensa que exista nada de que avergonzarse. Cree también, que ambos están iniciando un camino en donde no queda nada por decir ni descubrir  y que eso construirá una relación sana, que la confianza será más fuerte, total no hay nada de lo que no puedan hablar, incluso podrán defender a su pareja en cualquier situación y la otra parte no deberá pasar el bochorno de no saber con quién se casó. ¡Oh, sorpresa! Al mes el debe confesar que se dio uno que otro besito con la prima porque los recuerditos “escondidos” lo delatan… ¡Crash! Se rompe ella por dentro, el sexo se vuelve insoportable, los abrazos un fastidio y el espacio que comparten juntos la sofoca; pero como el lo dijo sin inmutarse, con mucha soltura, algo así como: sí, te mentí ¿y?. Toda esa ruptura la debe superar sola, consigo misma y cuando lo logra, da una segunda oportunidad de sinceridad, pero el con un enfado solemne sigue defendiendo su “verdad”, fueron solo unos besos, una relación que duró lo que un estornudo ya que la moral de ambos no les permitía continuar. Ok, ya se rompió la barrera de silencio, así que esta vez el debe estar diciendo toda la verdad. El matrimonio es perfecto, el hijo es feliz y los esposos se adoran con la vida, han construido ese hogar que aspiraban, se sienten bien juntos, comparten gustos y placeres… casi que son la envidia de quienes les rodean (hombres y mujeres). Conocen a los amigos de cada quien y saben quiénes son sus contactos, se cuentan todo: cuando van al baño, lo que comen, qué les duele, qué les molesta, qué les emociona, quién les escribe o llama, quién les hace propuestas indecentes, e.t.c., e.t.c. A veces se olvidan detalles pequeños, como que el se encontró con la prima y conversaron largo y tendido… en la versión de el: solo el saludo y en ese saludo supe la vida de la familia; ella prefiere tragar saliva y cuando el enojo pasa solo desecha la información y se convence de que nunca lo supo. Luego de una feliz década, en medio de una conversación normal y amena acerca de la experiencia sexual de ambos, en la que la de ella se limita a el y la de el a poquísimas mujeres, entre esas tres experiencias que tuvo, su prima está incluida y se apresura a decir, otra vez, sin inmutarse, con mucha soltura: “tu ya lo sabías, sí te lo dije”… Otra vez: sí, te mentí ¿y? ¡CRASH! Esta vez es más grande, tanto que ni siquiera reclama, no refuta, no lo quiere creer, lo deja pasar. Vuelve a sentir todo otra vez, se vuelve a quebrar y mientras se ducha rompe a llorar y piensa: “Por ese fantasma vuelvo a derramar las lágrimas más amargas”. Ahora es más madura: si tiene ganas de sexo lo hace, no se sofoca, y disfruta del abrazo, porque es importante lo que siente ella, no el. Y recuerda que alguna vez el le dijo que si descubriera que ella le mintió en alguna de las cosas que le contó, se sentiría traicionado y lo resentiría muchísimo. No es una tragedia griega, no se acabó el amor, no es el fin de los días felices, no es un motivo de divorcio, en realidad, no es nada; mucha gente hasta puede echarse a reír de la historia, porque a la final esto no es nuevo, no es el único caso y tampoco es raro. Pero en el fondo lleva una carga tremenda:

  • Ninguna de las mujeres descritas en la historia, debe ser juzgada o lapidada, ambas, a su manera, dieron rienda suelta a lo que sentían, sin culpa; aquí el del problema es el, sí, porque la sociedad le da tanta apertura a sentirse cómodo cometiendo incesto que hasta una frase cómica hay al respecto (pero cómico solo para ellos): “A la prima, con la pierna encima”, o creen que esa pobre mujer que siempre ha vestido recatamente, se ha casado por la ley de dios y es madre, puede decirle a su familia y esposo que se acostó con su primo… lo dudo; ella misma al encasillar a otra mujer, deja claro que nuestra sociedad es machista e inquisidora. O creen que la exhibicionista que se embarazó, podía tener sexo con alguien más durante y los meses después del parto, sin esconderse y encima decir: sí, lo hice ¿y?

El ni siquiera tiene que preocuparse del efecto de sus palabras, hizo bien, es hombre al fin. En ningún momento mientras  tenía sexo con la recatada, se le pasó por la mente la doble moral de ambos, porque obvio, a la vista de todos la que hizo mal fue la que hablaba en voz alta, la que mostraba piel y que quería decidir sobre su vida sexual. A el le dan el derecho de ofenderse si su mujer le niega u oculta algo, mientras que ella no tiene derecho a enojarse porque su pareja le miente, porque entró a la relación siendo deshonesto.

  • Las mujeres debemos ser calificadas por la manera de vestirnos: Cuando estaba en la universidad, era delgada y curvilínea, así que me gustaba usar todo tipo de ropa: desde la más “recatada” a la más “atrevida”; cabe recalcar que desde los 3 años fui amante de la lectura,  desde los 7 años de la información política e história, desde los 12 años de los derechos LGBTI y el Feminismo; tantas cosas sabía y me interesaban pero fueron ocultas a los ojos de los demás, hombres y mujeres, que estaban ocupadas/os viendome el largo de la falda o el alto del tacón, así que decidieron que no era digna de una buena charla. Ahora, como adulta, es que recién “compartimos” intereses con estas personas.

¿No es un crimen machista por parte de las mujeres el juzgar y atacar a quien se ve provocativa? Recordemos que en las marchas y en las redes sociales, circula una imagen que les encanta compartir a las neo feministas:

Esta imagen no solo se aplica a la violación, es maltrato encasillar a las mujeres por su físico y su manera de vestir; es una forma de maltrato el que la mujer se sienta avergonzada de su cuerpo y de los accesorios que ponga en el, no solo las mujeres con sobrepeso lo sufren. Es que en nuestra sociedad se castiga por gorda, por flaca, por bonita, por fea y por las curvas; está bien que no se venda el cuerpo de la mujer en los medios, que solo la ponen para usar el vestido escotado sin aportar nada; pero también está mal que se la minimice, tildandola de tonta o inmoral por usar el mismo vestido escotado.

Aprendamos y enseñemos a que los hombres y las mujeres tenemos derecho a vivir, a cometer errores y a ser escuchados sin que se nos aplique un castigo por ello; a que la deshonestidad en la pareja es pésima, sin importar si es hombre o mujer; a que nosotras debemos dejar de repetir o crear taras que nos violenten entre nosotras, física – emocional y psicológicamente.

Está bien que queramos acostarnos con alguien, pero no ataquemos al resto de mujeres para hacerlo; está bien que nuestro cuerpo sea como es, que nos aceptemos con o sin nalgas, con o sin tetas o lo que sea, pero no ataquemos a otras mujeres para emponderarnos; está bien que sea culta o banal, pero no tenemos derecho a subestimar a otras mujeres.

NOSOTRAS, AL IGUAL QUE LOS HOMBRES, TAMPOCO DEBEMOS JUSTIFICARNOS POR LO TANTO NO TENEMOS DERECHO A ENCASILLAR NI ATACAR AL RESTO DE MUJERES.

LA PLATAFORMA NACIONAL POR LOS DERECHOS DE LAS MUJERES. Frente al llamado al diálogo por parte del Gobierno del Ecuador manifiesta:

Tratando el tema del aborto.

PLATAFORMA MUJERES 11059252_880080488724641_425409239168974367_nFrente al llamado al diálogo por parte del Gobierno del Ecuador manifiesta:

1) Durante más de siete años, como organizaciones de mujeres hemos buscado el diálogo y presentado propuestas a las diversas instancias de gobierno y de la Asamblea Nacional tanto durante el debate y aprobación de leyes, tales como el COIP y la criminalización del aborto,  la eliminación del financiamiento de la Ley de Maternidad Gratuita y Atención a la Infancia; el proyecto de Ley de Igualdad entre Mujeres y Hombres o la implementación de un seguro social de segunda clase para amas de casa.  También hemos planteado propuestas y solicitado diálogos sobre la eliminación del ENIPLA y lanzamiento del Plan Familia;  el desmantelamiento de la institucionalidad de Género en el país con la eliminación del CONAMU; el proceso de desestructura de las Comisarías de la Mujer y la especificidad de la función judicial para atender casos de violencia…

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Aborto.

Ya que estamos con la moda de las marchas, me pregunto: ¿por qué nadie hace una marcha pro- aborto? Sí gente, hasta donde recuerdo, en octubre del 2013, fue violado nuestro derecho a decidir sobre nuestro cuerpo y lo que sucede dentro de el; es que a nadie le indignó que las mujeres no tengamos quien nos represente en la Asamble Nacional. Yo tengo el sentimiento de que a las únicas mujeres que se representan en ese lugar es… a las que tienen un asiento ahí, o sea, ellas mismas. ¿Y el resto de nosotras?

Personalmente defiendo el aborto en cualquier circunstancia, pero ya que existen muchos tabúes alrededor del tema, me voy a enfocar en lo socialmente “aceptable”:

Es injusto que una mujer deba cargar con el fruto de una violación (tenga o no discapacidad mental), si a esto aumentamos que muchas de las violadas son menores de edad; pero si ni con el sexo concentido, ninguna menor quiere parir ¿qué les hace pensar que una violada va a querer? Hablemos también de las secuelas psicológicas que deja una experiencia como estas, a cualquier edad y en cualquier condición social, a la mujer se le obliga a auto sanarse y sentir afecto por algo que jamás quiso en su vida. Se le castiga a ella por el crimen que cometió un bruto, que no es más que el producto de una sociedad ignorante y machista; se le obliga a ella a llevar una carga que es el resultado de hogares curuchupas en donde a la niña le enseñan a sentir vergüenza de su vagina y al varón le dicen que saque el pene donde se le antoje.

Como madre de tres hijos, cuando tuve el último decidí tomar la responsable decisión de ligarme ya que física y mentalmente era suficiente, sin contar el factor económico y más de un médico me explicó que este método no era 100% efectivo ¡ah! y además me explicó mi obstetra, que debo hacerme un chequeo cada 3 años, más o menos, para ver si ningún conducto ha crecido para dar paso a un óvulo; hace un año tuve un atraso en mi periodo, lo primero que hizo la ginecologa fue una prueba de embarazo y esa fue una hora muy larga, vi con decepción que, en el caso de estar embarazada, la ley y quienes callaron cuando puedieron cambiarla, me estaban obligando a parir cuando yo había decidido no hacerlo más. Y sí, podía optar por un aborto clandestino, pero eso significaba que debía arriesgar mi salud o hasta la vida y dejar a 3 niños en la orfandad. Claro, muchos podrán decir que si no quiero volver a parir debo cerrar las piernas, con lo que solo se demostraría una vez más que a la mujer se le castiga con el parto el hecho de disfrutar de su sexualidad; como cuando una mujer soltera o una adolescente pare y la gente tarada dice que ojalá le duela para que no vuelva a abrir las piernas… La mujer, casada o soltera, puta o puritana, siempre llevará las de perder en cuanto a su vida sexual y reproductiva. Por suerte el resultado fue negativo, solo un problema ovárico, nada que un pequeño tratamiento no solucionara.

En el caso de que se detecte una malformación o problema grave de salud en el feto, la madre debería poder optar por un aborto; sí, es verdad que todos defendemos y apoyamos las causas pro capacidades especiales, es verdad que se debe respetar su espacio y promover la inclusión, pero si una mujer o una pareja no desea traer al mundo un hijo con problemas de salud física y mental, pues debería estar en todo su derecho a terminar con el embarazo y más si su situación económica, psicológica y emocional, no le da para afrontar semejante situación por muchos años; quienes continúen con el embarazo que se les dé todos los aplausos posibles pero que no se condene a quien no desea o no se sienta capaz de cargar con semejante peso.

Por otro lado he visto que el aborto se habla entre dientes, cuando una mujer lo hace, se la condena pero la gente no levanta mucho la voz… bueno, no tanto como cuando se convierte en madre. En más de una reunión y más de un “baby shower”, sobretodo de madres solteras, he escuchado: “No le deseo esto ni a mi peor enemigo, esto es una desgracia, lo peor que puede haber, pero un hijo es una bendición”… ¡¿En serio?! Censuramos la maternidad pero no queremos que existan madres que descarguen su frustración con los hijos; desde pequeños escuchamos de nuestros propios padres que los hijos arruinan la vida, de paso nos dejan clarísimo que arruimos la de ellos, pero no queremos que gente desinformada y desorientada tome la decisión de abortar y que cuando no puede o siente miedo a ser juzgada, traigan hijos condenados al maltrato y a cargar con la humillación que recibieron sus madres, ah y de yapa a pagar las culpas de los desgraciados padres.

En lugar de castigar a las mujeres por abortar, me pregunto: ¿Alguna vez se le ocurrió a alguien castigar el abandono? Porque si la mujer debe preocuparse por cerrar las piernas, el hombre debe preocuparse por guardar el pene en sus pantalones; se imaginan cuántos hombres irían a los juzgados a diario a exigir una prueba de paternidad y que se les permita hacerse cargo de sus hijos, si tuvieran que pagar una pena de 5 años en prisión por las secuelas que deja el abandono. ¿Qué, no sabían que el abandono deja marcar imborrables en los seres humanos durante toda su vida? Pues sepan que así es, sobretodo en una sociedad donde no se invierte en apoyo y ayuda psicológica para los padres e hijos producto de esto.

Y me van a perdonar pero yo prefiero un aborto a dar una moneda en la calle o a ver un número más en las estadísticas de lesiones y muertes por maltrato infantil, porque somos nosotros los creadores de esos monstruos frustrados que asesinan a sus hijos a golpes, nosotros les enseñamos, al desvalorizarlas, a desvalorizar a sus hijos y dejarlos en manos de padrastros o parientes maltratadores. Prefiero a una mujer arrepentida de haber abortado que a un niño abandonado en manos de abuelos cansados o parientes abusadores. Les encanta hacer seguimiento de quien quiere un aborto y joden hasta lograr que no lo haga, pero cuando nace la criatura todos a viva voz dicen: “Que vea lo que hace con su muchacho”. “¿Quién la mandó a parir?”. “¿Yo por qué voy a darle una mano? Ese no es mi problema, que vea cómo le da de comer”. “Bien hecho que no tenga, para que vea en lo que se metió”. “Es el colmo como tiene viviendo a esa criatura”. “Si no tienen ¿para qué paren?” y así infinidad de frases hermosas de los defensores de la vida en el vientre materno, porque cuando el muchacho sale, deja de ser una vida a la cual cuidar, ahí ya es un estorbo, es una lacra social, lo que antes llamaban… ¿cómo era la palabra?… ¡ah si! Es un bastardo, pero no lo digan en voz alta porque ya pasó de moda y se oye feita.

Existen mujeres que por recurrir a un aborto clandestino, dañaron su útero, ya que obviamente a muchos no les interesa hacer bien su trabajo, no hay ley que proteja a las pacientes; pasan los años y sienten que están listas para afrontar la maternidad, su situación cambia, así que deciden ser madres pero resulta que deben tener varias perdidas o varios bebés prematuros muertos para lograr el objetivo, nosotros como sociedad inquisidora que no ha garantizado su derecho a un aborto seguro, somos los culpables de esos bebés perdidos y muertos.

Es que ni siquiera, luego de que las callaron en la Asamblea, fueron capaces de proponer otras formas de ayudar a las mujeres que se ven obligadas a parir. ¿A alguien se le ocurrió proponer un sistema de ayuda psicológica para las víctimas de violación? ¿un sistema de cuidado e inclusión a los niños producto de esta brutalidad, que garantice su normal desarrollo y acceso a su derecho a una infancia saludable? ¿se les pasó por la mente penalizar el abandono? ¿incluir dentro de la educación sexual, al abandono como una aberración, igual al aborto? ¿un sistema en el que se eduque a la sociedad para proteger a su propia especie? y no sé si se me pasa alguna otra alternativa, pero no veo que hasta el día de hoy, las mujeres que nos representan, presenten alternativas al aborto, proyectos que incluyan a las “fracasadas” que se embarazaron, porque no nos hagamos los tontos, eso es lo que piensan las personas al ver a una mujer joven con panza; solo cuando están rozando la edad de peligro para un embarazo las andan apurando. Las mismas mujeres quieren decidir sobre cuando las otras pueden o no parir, cuando es aceptable su embarazo y si tienen derecho o no a abortar.

Nos pasamos la vida esperando a que los hombres hagan leyes a favor de nuestra integridad… y nosotras, ¿cuándo nos vamos a dar los derechos que merecemos?

La ley dice que la vida se debe cuidar desde la concepción, pues yo no veo que se cuide la vida de un ser humano desde que nace hasta su vejez; se cuida más la vida de un perro, solo que me digan que la importancia de la vida termina en el parto. No seamos hipócritas y dejemos que cada quien tome su decisión. No digan que está mal el aborto si cuando una hija se embaraza, pasa el resto de su vida humillada por su propia madre, excluida por sus amistades y una sociedad que le dice que ni para limpiar baños sirve ya. ¿Cómo le garantizan un futuro a esos niños si les cierran las puertas a las “indecentes” madres? ¿En serio se creen el cuento de que están defendiendo la vida?

Nosotras las mujeres somos nuestras peores enemigas cuando callamos, cuando señalamos, cuando escondemos las ideas y cuando nos llenamos de prohibiciones.

No veo ni una sola marcha, exclusivamente hecha para las víctimas del aborto clandestino y las que van para allá, porque esto sigue sucediendo y a diario, pero tanta es la represión que ni siquiera se habla constantemente en los medios, es como si se botara la basura… a nadie le interesa informar y saber cuánta se ha botó. ¿Quién sale a exigir respuestas y la despenalización de una práctica que, con garantías, puede salvar miles de vidas? Creo que nadie se pone a pensar que esta es otra forma de maltrato, mata igual que la golpiza del novio o el marido, deja heridas irreversibles como las de un violador o un agresor celoso que apuñala o rocía ácido sobre su víctima.

Dejemos de esperar a leer las estadísticas archivadas de las mujeres que mueren por causa de un mal aborto y salgamos a defender nuestro derecho a vivir; salgamos a reclamar que, por medio de las asambleistas, se haya hecho callar a casi 8 millones de mujeres (incluyo hasta a las que están en contra, igual son mujeres que deben ser escuchadas) y cada día ese número aumenta. Salgamos, organicemonos y logremos algo.

http://www.ecuadorencifras.gob.ec/wp-content/descargas/Libros/Socioeconomico/Mujeres_y_Hombres_del_Ecuador_en_Cifras_III.pdf

http://www.ecuadorinmediato.com/index.php?module=Noticias&func=news_user_view&id=2818749824

http://www.eluniverso.com/noticias/2013/10/18/nota/1598441/presidente-correa-pide-sanciones-ap-sus-asambleistas-que

http://labarraespaciadora.com/actual/la-familia-ecuatoriana-o-el-arte-de-amar/

http://elecuatoriano.net/2015/03/16/ecuador-reducir-la-mortalidad-materna-con-el-plan-familia-y-penalizando-el-aborto/

Los tolerantes también somos intolerantes

Hace un par de semanas causó gran conmoción la masacre cometida en la revista Charlie Hebdo en Francia, sobretodo por la brutlidad y sangre fría con la que se cometió; pero también ha abierto debates en torno a la libertad de expresión y al extremo fanatismo religioso. Este caso puso a prueba la tolerancia de todas las personas sobre todos los temas, sin excepción.

Así que me vi analizando el día a día, revisando publicaciones en las redes sociales y recordando conversaciones en los últimos años y llegué a la conclusión: Los tolerantes también somos intolerantes. Y es que el ser humano, no sé si por naturaleza, cree que solo el credo, ideología, filosofía y estilo de vida, no credo, e.t.c., que el defiende, es el único válido.

Leo a diario acerca de enseñar empatía a nuestros hijos, nos bombardean con mensajes, gráficas y artículos sobre entender, amar y respetar a quienes nos rodean pero en la práctica simplemente nos “comemos la camisa”.

El primer día, cuando llegó la noticia de la masacre, vi a mucha gente repudiar el hecho y el fantasma de la xenofobia rondaba las redes y las charlas en los autobuses o las calles: “¡Qué pena! Es que estos musulmanes son locos, son fanáticos, son violentos, e.t.c, e.t.c.” Luego aparecieron las gráficas, de una revista que jamás leímos en este lado del charco y que por lo tanto jamás nos afectó, en donde vimos que no solo el profeta de los musulmanes era satirizado, resulta que figuras políticas y religiosas de todo tipo aparecían; entonces empiezo a ver como cambia el discurso: “No es buena la muerte de nadie PERO ellos lo provocaron, PERO no está bien que se burlen de la religión, PERO hay que respetar las creencias del resto” y así sucesivamente aparecieron los PEROS, hubieron quienes fueron más sinceros y justificaron este acto bárbaro porque no les pareció ver a un ex papa y a la Santa Trinidad en semejantes situaciones; de repente me pareció que la gente tomó una actitud cobarde al no quitarse la máscara y decir que al ver a su religión mancillada, estaba por completo de acuerdo con lo que pasó, ese PERO representa la vergüenza que sienten de pensar que estuvo bien lo que les sucedió a estar personas. Y quienes, abiertamente lo apoyaron, cuando antes tuvieron hasta ataques de xenofobia, son otro tipo de cobardes, de esos con mentalidad de mafiosos ya que les dolió ver el humor pesado de Charlie Hebdo en sus imágenes sagradas pero fueron los de otra religión los que perpetraron el crimen, hicieron el trabajo sucio por todos los que siguen en su zona de confort donde se alegran de lo sucedido con el alivio de no haberlo hecho.

A todo esto debemos dejar en claro que este grupo de extremistas no representan a toda la comunidad musulmana, así que dejemos de pedir que los bombardeen a todos… si, eso también lo he escuchado; informense un poco acerca de sus principios y el por qué del nacimiento de este fanatismo violento de unos años para acá.

En medio de toda esta búsqueda vi en la cuenta de Twitter de un personaje conocido en nuestro país, que no solo opinaba sobre Charlie Hebdo, cabe recalcar que el estaba muy de acuerdo; por esa razón retrocedí en sus twits y vi en el representados a muchos de nosotros, me explico:

Hace unos meses este señor habla de su creencia en el fenómeno ovni, se manda sus comentarios en contra de la teoría creacionista y todo lo que represente la religión, deja muy claro que no hay que seguir ninguna, luego empieza a entrar en el terreno de los derechos LGBT, los cuales el no respalda e incluso afirma que la homosexualidad es una enfermedad que se puede curar y entonces cuando el debate se vuelve fuerte y las críticas contra el son muchas, el hombre de repente publica: “¿Qué dice la Bíblia a cerca de los homosexuales?”, me quedo sorprendida al ver que desde ahí toda la discriminación al colectivo GLBT se basa en la religión y  en esos días sucede el crimen de charlie Hebdo, pues el lo justifica, le parece que no está bien que se haga chiste con la religión; pero sigue pensando que los extraterrestres son nuestros creadores y que no debemos creer en la teoría creacionista.

Pero creo que más preocupante fue la reacción de la gente en la cuenta de el, vi un sin número de insultos y un gran odio hacia el; las personas tolerantes, las que dicen que debemos abrir nuestras mentes y liberarnos de los tabúes mal infundados de la sociedad para aceptar que las personas somos diferentes, que no todos pensamos igual y que no todos tenemos el mismo estilo de vida, sí, esas mismas personas pusieron todas sus energías para insultar con furia a este hombre que simplemente no está de acuerdo con que hay diversidad en todos los ámbitos en todos los seres humanos.

Sé y soy una de las personas que está en total desacuerdo con este señor, pero antes de buscar material para este blog, jamás lo había leido con atención, antes vi sus programas y los sigo viendo, me sigo riendo, sin preocuparme de qué piensa y no afectó mis convicciones… ¿por qué habría de afectarme ahora, por qué yo, persona tolerante y d emente abierta, tendría que insultarlo? A mi parecer el no tiene fundamentos, ni siquiera tiene la madurez de definir su credo ni su ideología, el va al ánimo de su día y toca temas de manera tergiversada, los defiende con lo que encuentra y en ese momento defiende esa teoría solo para crear polémica. Así que con estos antecedentes, simplemente no lo leo y no lo comento; el mundo no será un lugar diferente por insultarlo, al contrario.

Y para terminar voy a poner un extracto de un programa radial que me gusta mucho  Con cierto Sentido y cuyo locutor vale la pena escuchar, el sr. Ramiro Diez:

“Las ideas no se hicieron para respetarse, las personas son para respetarse; las ideas son para debatirse. Sino por qué no respetaron la idea del primero que promulgó que la mujer es una especie inferior.
En nombre de la supertrechería, del oscurantismo no puede haber una masacre; los que dicen: “Está mal PERO…” son los mismos que callan cuando hay diferentes violaciones a los Derechos Humanos. No pueden comparar un lápiz con una metralleta.”

Libertad a medias o doble moral

Hace unos días leí una excelente entrada en un blog, la cual se titulaba: “Toda mujer tiene algo de puta”, y me llamó la atención leer los comentarios que sobre el se hicieron.

Y me fijo que todo el mundo jala para donde le conviene:

Hombres diciendo que están de acuerdo con que la mujer tenga derechos y libertades; nadie debe estar de acuerdo o en desacuerdo, los Derechos Humanos están escritos para todxs y las mujeres son parte de la especie humana, así que nadie debe darnos permiso para hacer uso de ellos.

Luego, estos hombres tan de acuerdo con la libertad de la mujer, dicen el típico: “PERO”… se han fijado que cuando se trata de mujeres, ambos sexos, tienen la costumbre del “PERO”:

* Está bien que las mujeres puedan decidir sobre sus cuerpos “PERO” no deben acostarse con cualquiera, eso está mal.

* Está bien que se prepare y escale en su voda profesional “PERO” tampoco puede pretender desligarse de la labor que por naturaleza le corresponde.

* Esta bien que sea madre y que tenga un hogar “PERO” eso de no puede quedarse sin ser “alguien” (¿o sea que no somos nadie desde que nacemos?)

Y así, sucesivamente, podemos contar los peros que amarran a las mujeres.

Hombres y mujeres, aceptenlo, todxs somos machistas, solo diferimos en el grado, pero los hombres en algo se molestan con las exigencias de las mujeres y nosotras vivimos molestas con nuestras congéneres, hagan lo que hagan.

Ahora que ya hablé de la tara común de los hombres, hablemos de la nuestra.

He escuchado y visto desde niña, el drama de las mujeres a mi alrededor, las quejas siempre eran las mismas y comenzaban con la frase: “Los hombres son una porquería, todos son unos malditos, unos animales porque:

* Se acuestan con todo lo que se mueve.

* Son unos pervertidos, solo les interesa ver las nalgas y las tetas.

* Son unos borrachos irresponsables.

* No se cuidan y luego siguen con su vida, no les interesan sus hijos.

* Son putañeros.

* Son unos perros infieles.

Y vaya, se me quedarán muchas otras quejas en el aire, que ahora no recuerdo; entonces, desde pequeña, cuando veía a las mujeres “valientes” que rompían el molde, no podía evitar preguntarme: ¿Qué pasa cuando son las mujeres las que hacen toda esa lista de cosas? y en mi juventud sumé otra pregunta: ¿No sería más valiente decir que quiero tener el derecho a acostarme con todo lo que se mueva, a beber todo lo que quiera, a mirar pectorales, nalgas y penes sin ser juzgada, a poder pagarle a un gigoló, a poner cuernos sin ser lapidada, sino recibir aplausos y tolerancia como les pasa a ellos?

¿Por qué satanizamos en ellos (y en otras mujeres) lo que glorificamos en nosotras? Y no me mal entiendan, soy feminista porque entiendo la lucha de quienes se revelaron y siguen dando sus vidas hoy para que yo tenga una voz que pueda ser escuchada, pero no soy hembrista porque no entiendo a las que no luchan por los problemas de fondo, las que tiene doble moral.

Saludos

A todxs, espero poder empezar y continuar con éxito este blog que he abierto; quiero lograr mi objetivo de expresar ciertos pensamientos y emociones hacia la sociedad en la que nos desarrollamos y aprender de quienes me lean.

Quiero entender más sobre la gama de personalidades, credos, ideología y formas de vida que llenan nuestro día a día; hacer una crítica constructiva acerca de lo que nos afecta pero que a veces para algunos puede ser muy bueno.

Como dije: Vamos a ponernos en los zapatos de todxs.